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Posted on 16:54:00 by Frikilologos UCM and filed under , , , , ,
Comienza el "cole" y también comienzan las colecciones. Esta semana hemos visto en televisión que comienza la colección de "Clásicos de Grecia y Roma" cuyo primer fascículo vale tan solo 3,95 €.
Nosotros hemos recibido las cinco primeras entregas (6 libros) directamente desde la editorial Gredos (Colecciones RBA) a través de Bloguzz.



Os recomiendamos la colección porque consta de 150 libros entre los que encontramos a Homero, los trágicos griegos, la historia de Roma de Tito Livio, Heródoto, los filósofos griegos...
Los libros son exactamente los mismos que encontraríamos en la librería pero con un precio más asequible (9,95 cada uno), con las mismas introducciones y traducciones, además tienen gran calidad de papel y de cubierta dura.

No te pierdas esta oportunidad recuerda "Clásicos de Grecia y Roma" ya en tu kiosko o en http://www.rbacoleccionables.com/gredosclasicosgreciayroma/presentacion/
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Posted on 21:50:00 by Anónimo and filed under ,
En las últimas entradas de nuestros queridos compañeros he visto la sombra de un nombre bastante conocido para todos: Platón. Esto me ha recordado otro poema también recogido en la antología de Luis Antonio de Villena de la que ya hable en mi entrada anterior: La lógica de Orfeo. Platón, al legarnos esa magnífica fantasía según algunos y, según otros una verídica historia sobre un continente perdido, al hablarnos a través de su maestro y al enseñarnos ideas (nunca mejor dicho) sobre sus teorías, creó un gobierno perfecto, la “república”, construido en base de todo aquello que él pensaba. Una de las cosas de la construcción de este estado ideal que más sorprende es el rechazo que Platón hace de los poetas. Pues bien, con esta idea un poeta actual llamado Alberto Tesán crea un poema que refleja claramente lo que Platón pensaba con exactitud de este “gremio”. El poema se titula Platón aconseja a un guardián de la república.

Si a nuestra casa llega en pleno invierno
un poeta, guarécele del frío
temporal, dale trato amable y cama
y cuando se despierte que reciba
comida en abundancia. Mas escucha
atentamente: saciado el ignorante
debes mostrarle, firme, la salida
pues en sus ojos pueden verse sombras
de un tiempo que es de escarcha en la memoria.

Una vez más la antigüedad resurge en boca de nuevos intelectos, una vez más queda demostrado que el mundo antiguo vive plenamente en nosotros.

Festina Lente!
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Posted on 22:18:00 by Anónimo and filed under , ,
Regreso de nuevo a la poesía, a las voces de poetas creadores que en ocasiones evocan la antigüedad. En este caso quisiera comentar un poema de Álvaro García que Luis Antonio de Villena recoge en una antología bajo el título de La Lógica de Orfeo. Villena nos dice que en la joven poesía española se interpretan y modulan “voz lógica y voz órfica”, modulación que antes siempre ha estado separada y que ahora se unen para crear un nuevo estilo. Así pues he elegido este poema para definir cómo a pesar de que sigan naciendo nuevas tendencias la cultura antigua aún vive, y estas nuevas tendencias aún se empapan de ellas. El poema lleva por título Ícaro.

La meta es cómo un túnel, se nutre de tiniebla.


Lo propio de las alas es quemarse
cinco minutos antes de llegar hasta el sol.


Toda meta es un túnel que te absorbe,
es una oscuridad que se alimenta
de tu propia sustancia y de tu olvido
y ese modo de muerte que es el conseguir.


Cuando uno logra un fin se queda triste.
La meta se lo traga.


Mejor ser el mejor sin beso de champán, sin aureola.
Y el sueño se ha quemado en su inminencia,
como sabiendo que vencer es chusco.

Tus sueños se han quemado de pura lucidez.
El poema es simple, fresco, no está dotado de grandes imágenes ni lleno de metáforas. Una sola metáfora domina todo el poema, metáfora fruto de una comparación ya en el primer verso: La meta es como un túnel. En un principio el mensaje del autor es claro, preciso: Cuando uno consigue algo, este algo se termina y queda en el olvido. Así pues el camino para alcanzar ese fin está relacionado paralelamente con la oscuridad, la muerte, la tiniebla. El fin, por su parte, está relacionado directamente con el sol, el fuego, la lucidez. De este modo se contraponen dos imágenes totalmente diferentes. Pero si ahondamos más en el poema incluso podemos decir que lo que el poeta está haciendo es una descripción metafórica (y no muy agradable) de la vida, la vida cómo un túnel lleno de oscuridad y confusión en la que el único momento de luz es precisamente la muerte. Esta es la magia de Álvaro García, su poesía no puede expresarse con una sola palabra, no puede tacharsele de directo ni de irracional, no puede decirse que sólo quiera expresar una cosa, simplemente él rompe con todo lo lógico. Además el texto es un intercambio entre el autor y el lector, entre lo que dice uno y lo que comprende el otro, un intercambio logrado con el uso de la segunda persona: tú. No obstante, lo más bello de la poesía son las connotaciones que puede crear en cada persona. A pesar de todo esto, lo que más me interesa de este poema (y por lo que lo he elegido) es por el uso que hace Álvaro García del mito de Ícaro para captar una idea. De nuevo volvemos a observar como la utilización de una historia antigua hace que esta se renueve en la actualidad, y al fin y al cabo, que nunca se pierda. La literatura para que perdure la literatura.

Festina Lente!
La antología está en la Colección Visor de Poesía.
La imagen es La caída de Ícaro de Jacob Peter Gowy.
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Posted on 18:21:00 by Anónimo and filed under , , ,
Los alumnos de filología clásica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) fuimos a las ruinas romanas de Segóbriga, en Cuenca. Estas ruinas, consolidadas como parque arqueológico, atraen todos los años visitantes (de lo más “variopinto”) de institutos y universidades a causa de las representaciones de dramas grecolatinos que se llevan a cabo en su teatro tan bien conservado. Pues bien, las representaciones elegidas eran la comedia Lisístrata de Aristófanes y la tragedia Agamenón de Esquilo.

Lisístrata fue representada por la mañana a cargo del grupo de teatro Calatalifa de Villaviciosa de Odón. El llevar a escena una obra de Aristófanes y que funcione es una ardua tarea, tan ardua que la mayoría de las veces fracasa. Por esta razón los grupos de teatro prefieren adaptar comedia romana antes que griega, pues la primera es mucho más fácil de llevar al teatro moderno. No obstante, el grupo Calatalifa hizo una labor encomiable en su representación de Lisístrata. No sólo conservaron en la medida de lo posible la traducción del texto original de Aristófanes sino que consiguieron ese juego cómico tan característico del comediógrafo griego. Además los personajes estaban claramente definidos gracias a los actores, cada uno sabía cómo debía moverse, de qué modo debía hablar y qué expresividad tenía que dar a su personaje en los momentos humorísticos. Por otro lado el coro cómico quedó bastante bien definido desde el comienzo de la obra y bastante bien logrado. Este no sólo se limito a actuar convirtiéndose en intervenciones entre los diálogos de los protagonistas, sino que plasmó con certeza el enfrentamiento que se estaba produciendo entre los hombres y las mujeres revolucionadas. A veces cantaban, a veces recitaban y a veces dialogaban, pero lo más importante, nunca estaban estáticos. Cuando los protagonistas intervenían muchos no podían evitar mirar las acciones que llevaban a cabo el coro. También la música utilizada en algunas escenas se adecuaba perfectamente al ritmo de la obra. Podría decir mucho más sobre la representación (y me gustaría extenderme detalladamente) pero quedaría muy extenso. En conclusión, el grupo Calatalifa supo llevar a escena perfectamente esta comedia aunando aspectos importantes de este teatro griego que pocas veces suelen observarse en adaptaciones actuales: diálogo, música y comicidad, mucha comicidad.
Agamenón fue representada por la tarde a cargo del grupo Phersu de la Universidad de Cádiz. Quizás porque el grupo Calatalifa había dejado el listón demasiado alto por la mañana, esta tragedia no gustó a gran parte del auditorio. Aunque realmente, sin la presencia de la representación de la mañana Agamenón habría decepcionado igualmente. Antes de comenzar la actuación se avisó de “algunos” recortes que se había hecho del texto. La obra comenzó y todo el auditorio estaba ansioso por ver una de las mayores obras de Esquilo, por deleitarse con sus extensos coros y por ser invadidos por el espíritu de la tragedia. Al salir todo el mundo dudaba que aquella obra fuera de Esquilo, más que deleitarse con los coros durmieron con los coros y el espíritu de la tragedia fue utilizado de forma tan excesiva y sin criterio que el público fue invadido por la esperanza de que cada minuto que pasaba quedaba menos para el final. “Algunos” de esos recortes de los que se avisaba al principio hicieron que para decepción de algunos y gusto de muchos la representación durara no poco más de media hora. Además (y perdonando la expresión) se fumaron el personaje de Casandra, Agamenón murió de buenas a primeras con un grito “desgarrador” (con fallo de micrófono incluido) y nadie era consciente de lo que estaba ocurriendo (menos mal que algunos conocíamos la historia de antemano). Por otro lado el grupo de teatro hizo demasiado uso del sentido trágico, esto es: hablemos continuamente llorando como si nos invadiera una gran pena sobrecogedora. No supieron darle el tono adecuado a cada momento de la tragedia. Pero el punto más culminante de todo este “maravilloso” espectáculo fue el coro. El coro recitó bastante bien los versos de Esquilo, pero sólo recitó; no supo dotarlo de esa magia que hace que los coros de Esquilo sean los coros de Esquilo y no los de Pepito Villas. La música de fondo a mucha gente le desagradó, y repito: música de fondo, porque para nada acompañaba los movimientos y acciones del coro. En cuanto a los actores, no lo hicieron del todo mal, únicamente no supieron montar bien la obra. No obstante, uno de ellos (el que representaba a Egisto y a un heraldo) no pude entenderle ninguna frase con claridad, sin duda debe trabajar más la dicción. También me decepcionó algunos aspectos del vestuario de los actores y la escenografía, aunque ya es algo más personal.
A pesar de todo esto la obra se salvaba en una única cosa: la expresividad de la actriz a cargo del personaje de Clitemnestra. Su rostro denotaba en todo momento lo que se quería decir, el movimiento de sus manos y su cuerpo la dotaba de tal elegancia que dejaba claro que el personaje de Clitemnestra no era simplemente la asesina de su marido. Además el encuentro de Clitemnestra con Agamenón hizo que por un instante el auditorio no apartara la vista de la escena (y que los adolescentes demasiado hormonados que tenía al lado se callaran por una vez). Clitemnestra se acerca lentamente a Agamenón y le agarra agresivo-pasionalmente del cuello para luego darle un beso, un beso que deja claro el veneno y falsedad que desprenden sus labios. Por último sólo puedo decir que esta obra podría haber sido magnífica y no dudo de que el grupo Phersu lo podría haber hecho, pero no lo hizo, y por ello no estuvo a la altura.

Conticuere omnes, intentique ora tenebat.
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Posted on 16:16:00 by Anónimo and filed under ,
No puedo dejar de seguir insistiendo en la repercusión que el mundo clásico ha tenido a lo largo de los siglos (y que espero que siga teniendo) y más aún, en cómo esta repercusión ha quedado grabada en la literatura a través de la propia literatura. Lo que quiero decir es que los escritores son también lectores y en muchas ocasiones este hecho influye en sus obras. Esto es lo que ocurre con William Shakespeare. En toda su obra, y especialmente en sus tragedias, subyace lo antiguo. Desde la estructura de sus tragedias hasta el tipo de personajes que aparecen puede oírse el murmullo de las tragedias griegas y latinas, un murmullo atronador, casi un eco directo de la antigüedad. Así pues, en su obra más conocida (sí, es Romeo y Julieta) no sólo se entrevé esa influencia grecolatina en el modo de tratamiento y estructuración, sino que también en la propia historia. Ovidio, gran poeta latino, en su Metamorfosis nos cuenta el relato de Píramo y Tisbe.


Píramo es un joven babilonio enamorado de su vecina Tisbe. No obstante, sus padres no están de acuerdo con este amor y por ello les prohíben verse. Pero los jóvenes se las ingeniaban para hablar a través de una grieta que había en la separación de sus casas hasta que un día deciden encontrarse junto a una morera. Tisbe llega primero, pero asustada por una leona que merodeaba por allí huye perdiendo su velo. La leona, que se percata de la caída del velo, se acerca y lo mancha con la sangre de una presa reciente. Más tarde llega Píramo y ve la prenda ensangrentada creyendo que la leona ha acabado con la vida de su amada. El joven no puede soportarlo y se suicida (tiñendo con su sangre las moras que hasta entonces eran blancas). Cuando la joven sale de su escondite se encuentra a su amado agonizando, al verlo ella también se suicida.
Puede verse claramente el paralelismo entre la historia de Píramo y Tisbe y la de Romeo y Julieta. Las dos parejas se sienten profundamente enamoradas, las dos parejas padecen la prohibición de sus familias, las dos parejas anteponen sus propias vidas a la del otro, las dos sufren, y finalmente, las dos mueren por una circunstancia nefasta. Pero lo más importante de todo es que el principal protagonista de ambas narraciones es el amor, el amor sobretodo. Después de esto me atrevo a decir que Shakespeare actualizó, y también engrandeció, el mito de Píramo y Tisbe. Probablemente quedaría tan fascinado por estos dos personajes que quiso volver a plasmarlos, volver a hacerlos eternos. Finalmente sólo puedo decir que es hermoso ver como uno de los escritores más famosos y una de las historias más célebres de la literatura universal, está inspirado todo ello en Ovidio, en el mundo antiguo, en la lejanía de un tiempo difuso. No obstante, un tiempo más cercano de lo que se cree.
Espero que os haya gustado. ¡Feliz Semana Santa!
La imagen es el Romeo y Julieta de Dicksee
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Posted on 19:35:00 by Anónimo and filed under , ,
De las muchas culturas que contribuyeron a la formación de lo que posteriormente sería la esplendorosa Roma se encuentra la etrusca. Hasta ahora he comentado como el mundo romano y griego ha influido en la literatura a través de los siglos, pero también, y en muchas ocasiones, aparecen otras culturas de la Antigüedad que repercutieron de manera directa en estas dos, este es el caso de la cultura etrusca: base de la romana. Así pues, José Luis Sampedro, escritor y miembro de la RAE, escribió en 1985 La sonrisa etrusca. Al principio de esta novela Sampedro hace una descripción bastante profunda de la célebre escultura del sarcófago etrusco de los esposos, en el museo romano de Villa Giulia.

La mujer, apoyada en su codo izquierdo, el cabello en dos trenzas cayendo sobre suspechos,curva exquisitamente la mano derecha acercándola a sus labios pulposos. A su espalda el hombre, igualmente recostado, barba en punta bajo la boca faunesca, abarca el talle femenino con su brazo derecho. En ambos cuerpos el rojizo tono de la arcilla quiere delatar un trasfondo sanguíneo invulnerable al paso de los siglos. Y bajo los ojos alargados, orientalmente oblicuos, florece en los rostros una misma sonrisa indescriptible: sabia y enigmática, serena y voluptuosa.

Aunque el libro no está ambientado en la Antigüedad y tampoco es de temática histórica, me pareció bastante acertada la descripción que hace del sarcófago, consigue captar lo que es en su esencia, con una profundización que al enfrascarte en la lectura del libro realmente descubres lo que significa esa sonrisa etrusca.
Festina Lente!
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Posted on 22:29:00 by Anónimo and filed under ,
Hace poco ha salido un anuncio sobre el nuevo coche Seat Exeo donde curiosamente se cita el comienzo del poema más famoso del autor griego del siglo XX Konstantínos (o Konstantin) Kavafis. Este poeta, como buen griego, tiene muchas composiciones en las que evoca el helenismo de la Antigüedad. A raíz de la alusión de este poema en el anuncio he decido compartirlo con vosotros para que podáis disfrutarlo entero y para que veáis, como siempre, que todavía hoy el magnífico mundo grecolatino sigue estando presente. Aquí os dejo la traducción al castellano de este poema:


Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.


Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
En que llegues -¡con qué placer y alegría!...-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.


Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

Es preciosa la comparación que hace el poeta del viaje a Ítaca con la vida misma. Kavafis narra el viaje de la Odisea como forma de conocimiento y sabiduría sin darle importancia al destino. Lo que Kavafis nos quiere decir es que lo importante no es llegar a una meta sino enriquecerse personalmente en el camino que se elija para hacerlo. Finalmente sólo quiero dar las gracias públicamente a toda la gente que está haciendo que este blog siga adelante, tanto lectores como creadores. Gracias a ellos puedo enriquecerme en mi camino, tal y como Kavafis nos dice. A todos, gracias.

Festina lente!

Para ver el poema en griego moderno pincha aquí.
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Posted on 0:19:00 by Anónimo and filed under ,
El hijo del sueño es el primero de tres libros que se recogen bajo el título de Aléxandros. Esta trilogía constituye un extenso paseo por la vida de uno de los personajes más importantes de la Antigua Grecia y que más estudios ha suscitado: Alejandro Magno. Su autor, Valerio Massimo Manfredi, ha sabido plasmar casi a la perfección lo que fue y lo que no el joven conquistador ¿héroe? ¿tirano? ¿libertador? Mucho se pensó de él y mucho se piensa ahora. Manfredi es italiano, conocedor de la lengua y la cultura clásica por haberla estudiado y autor de varios libros dedicados a este mundo, así como de algunos guiones de cine. El hijo del sueño recoge los primeros años de vida de Alejandro Magno y el inicio de su larga empresa por Asia. El título del libro sin duda es bien acertado, tanto por el sueño que la madre de Alejandro, Olimpia, tiene estando embarazada de él, como por ser este el destinado a cumplir el sueño de su padre Filipo: la conquista de Asia.
Manfredi sabe describir perfectamente las características más significativas de Alejandro Magno. El autor nos deja ver el espíritu ambicioso (siempre desde un buen sentido) del personaje, su afición por el mundo griego y su literatura, su personalidad primero como amigo y amante, después como guerrero y rey. Del mismo modo expresa una cultura tan rica y esplendorosa como lo fue la griega, pero también nos enseña los aspectos más negativos de ella. El hijo del sueño introduce al lector en universo de pasiones y deseos llevando a primer plano el carácter de los personajes, no sólo nos cuenta una historia, sino que nos hace introducirnos en ella, sentirnos identificados con ciertos personajes y rechazados por otros. Si bien es cierto que en algunos momentos Manfredi se deja llevar por la ficción, nunca abandona la realidad y la historicidad de lo que narra. A mi parecer este es uno de los puntos más fuertes y logrados de todo el libro. Un ejemplo claro es el hecho de que al igual que hoy en día existe el enigma de sí Olimpia tuvo algo que ver en la muerte del rey Filipo, en el libro se deja ver esa sospecha pero sin asegurarla.
En el epílogo el propio autor nos dice lo que persiguió escribiendo esta historia, qué fuentes utilizó (prácticamente todas antiguas) y cómo quiso enfocarlo. No puedo decir nada más, sólo que os leáis el libro (yo ya os comentare los otros dos). Por último os dejo un pequeño fragmento del principio del libro:

El Gran Rey, el Rey de Reyes que se sentaba lejos, en la resplandeciente sala de su palacio, la inmortal Persépolis, en medio de un bosque de columnas pintadas de púrpura y oro, custodiado por toros alados y leones rampantes.
El aire a aquellas horas de la mañana, en aquel lugar mágico y solitario, estaba calmado […] Pero de golpe sopló una fuerza poderosa sobre las llamas y las apagó. Ante la mirada estupefacta de los magos también las brasas quedaron convertidas en negro carbón. No hubo ninguna otra señal ni sonido, salvo el fuerte chillido del halcón que ascendía por el vacío cielo, ni hubo tampoco ninguna palabra. Los cuatro hombres se quedaron estupefactos junto al altar, afectados por un triste presagio, derramando lágrimas en silencio.
En aquel mismo instante, muy lejos, en un remoto país de Occidente, una muchacha se acercaba, temblando, a las encinas de un antiguo santuario con el fin de solicitar una bendición para el hijo que sentía moverse por primera vez en su seno. El nombre de la muchacha era Olimpia. El nombre del niño lo revelo el viento que soplaba impetuoso
entre las ramas milenarias y agitaba las hojas muertas a los pies de los gigantescos troncos. El nombre era:
ALÉXANDROS

Espero os haya gustado y que os anime a enfrascaros en su lectura. Adiós.
Et siluit terra in conspectu eius.


(Si quieres ver el libro online en pdf, haz click aquí)
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Posted on 0:21:00 by Frikilologos UCM and filed under ,

"El jardín estaba lleno de antigüedades y otras obras excelentes, que se habían reunido en ese lugar por su belleza para el estudio y el placer. Miguel Ángel tenía una llave de ese lugar (…).

Durante muchos meses dibujó las pinturas de Masaccio que están en el Cármine (esto es, los frescos de la capilla Brancacci, en la Iglesia del Cármine de Florencia). Y copiaba con tanto juicio estas obras que asombraba a artistas y a otros hombres, de tal forma que la envidia hacia él crecía a la par que su fama. (…) Esculpió en mármol la figura de un muchacho en una estancia (no ha llegado esta obra hasta nosotros), que luego compró Baldessarre de l´Milanese, en la que imitó de tal forma el estilo antiguo que fue trasladada a Roma y enterrada en un jardín; más tarde se excavó, se consideró que era antigua, y fue vendida a un alto precio. Cuando Miguel Ángel fue a Roma confesó que era obra suya, aunque nadie le creyó (…).


Quiso entonces trasladarse a Roma, porque había oído hablar mucho de las maravillas de los antiguos."


Giorgio Vasari (1511-1574). Las Vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos. Vida de Miguel Ángel.


Es sorprendente ver cómo ha influido la antigüedad en el arte, y qué mejor manera de hacerlo que leyendo las biografías de Vasari, gran pintor manierista, que nos ha legado muchos de los conocimientos sobre los artistas del Renacimiento, la mayoría ciertos pese a que muchos otros sean conjeturas o directamente invenciones.


Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) logró, en sus primeros años, lo que nadie había conseguido hasta entonces: imitar a la perfección la técnica y estética de los escultores de la antigüedad. El perfecto trabajo del mármol, que tanto admiraría del sienés Jacopo della Quercia, se vio unido a una profunda veneración por las obras antiguas, en espacial las helenísticas, que eran las que se conocían en mayor número a comienzos del s. XVI.


De esta primera época de Miguel Ángel son obras como el Crucifijo de madera hecho para el Santo Spirito de Florencia (hoy en el Museo Casa Buonarroti) o el Baco de mármol, hecho en Roma (hoy en el Museo Nacional del Barguello de Florencia).



Vemos así cómo, a comienzos del s. XVI, las obras de arte griegas y romanas habían conseguido conquistar de nuevo el ingenio, las mentes y los corazones de los artistas del momento. Habían conseguido sobrevivir ante el empuje del paso del tiempo e incluso salir reforzadas, y esto no se quedaría aquí sino que llevaría a un largo camino a través del Renacimiento, el Barroco, el Neoclasicismo, etc.


Es una lástima que la bella luz de las obras de arte de la antigüedad cada vez se haya ido apagando más, dejando solo, en nuestro s. XXI, una pálida llama tan tambaleante e imprecisa y sin embargo tan bella, que es necesario revitalizar.




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Publicado por PabloApa para El Blog de Pablo Aparicio Resco el 3/22/2009 09:16:00 AM

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Posted on 19:02:00 by Anónimo and filed under , , ,
Estas 2 pelis me parecen geniales, pero creo que habría que aclarar algunas cosas desde el punto de vista histórico. En "Troya":
1. Aquiles y Patroclo no son primos, sino que son amigos y amantes, algo muy normal para los griegos.
2. La muerte de Aquiles no aparece en la Iliada. Ésta acaba con el funeral de Héctor; aunque sí es cierto que Homero relata la muerte de Aquiles en otro ciclo de poemas.
3. El motivo de la guerra es tanto en la película como en la novela épica de Homero, el rapto de Helena; pero según los historiadores la ciudad fue asediada por intereses económicos.
4. Los dioses no aparecen prácticamente en el film, cosa que me parece muy bien para que no quede tan teatrero; pero hay que decir que en la versión de Homero los dioses juegan un papel importantísimo en la batalla.
En "Gladiator":
1. La muerte del emperador Marco Aurelio dista de otra película en la que es envenenado ("La caída del imperio romano" Mar. Aurelio es Alec Guiness).
2. Cómodo, aunque es cierto que gustaba de hacer de gladiador en la arena e incluso drogar a los gladiadores, no muere en la arena sino asesinado por conspiración.
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Posted on 18:34:00 by Anónimo and filed under , , , ,
No se si quizá os habeis preguntado alguna vez, por ejemplo, "¿por qué 7 bolas de dragón?" Y es que para los antiguos griegos el número 7 era significativo, como a la hora de hacer la lista de los sabios, eligieron 7, al igual que en Roma hubo 7 reyes: Romulo, Numa, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio, Servio y Tarquino el soberbio. En "Los caballeros del Zodiaco" aparecen nombres de dioses griegos tan famosos como Minerva o Hades y hasta luchan en el Partenón y en el Coliseo. Como veis la mitología griega no es desconocida en otros continentes, de hecho muchos temas de la mitología griega han sido tratados por otras culturas. En Dragon Ball tambien está la raza de los saiyans, estirpe guerrera nacida para la lucha y la conquista, con un gran parecido a los espartanos: guerreros, conquistadores, despreciaban a los niños que nacían aparentemente defectuosos... Otro rasgo es el trato tan cercano entre dioses y hombres (bueno, saiyans, en este caso, que vendrian a ser los héroes/semidioses de la Antigüedad). Durante la serie se ve cómo se relacionan los Saiyans y los dioses, llegando los primeros a superar a los segundos en fuerza. Por ejemplo, Son Goku finalmente se convierte en un dios tras sus numerosas hazañas, igual que pasó con Hércules. También en esta misma serie aparecen criaturas de lo más variopintas, igual que en Grecia existían los centauros, los cíclopes etc.
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Posted on 23:19:00 by Anónimo and filed under ,
En Maratón los persas miran a los montes. En Maratón los griegos miran hacia el mar.

Así comienza uno de los poemas de Antonio Colinas, un escritor actual con una producción extensa en varios géneros. No obstante, Colinas está caracterizado por su poesía, una poesía que a veces nos lleva a lugares reales y otras veces a mundos mágicos y abstractos, ora sensaciones emotivas, ora casi asépticas. Pero lo que más me interesa es la preocupación que este poeta (al que he tenido la suerte de conocer no hace mucho) tiene por el mundo antiguo. Al igual que en muchos antes, historias míticas y verídicas, bellos monstruos, personajes maravillosos, fantásticos lugares exóticos… del mundo antiguo han captado la atención de Colinas a través de siglos y siglos de tradición poética. Colinas se ha servido de ellos de la mejor manera: volviendo a plasmarlos en la eterna literatura a través de sí mismo. En su producción poética hay poemas en los que se sirve de alusiones a lugares y personajes de la tradición grecorromana, pero también hay poemas enteros dedicados a esto que acabo de mencionar. Algunos de los títulos de sus poemas bien lo reflejan: Crónicas de Maratón y Salamina, Cosmogonía, Atenea… Pero el poema en el que más hincapié quiero hacer es uno perteneciente a su poemario Noche más allá de la noche. Ecce carmen:

Mientras Virgilio muere en Bríndisi no sabe
que en el norte de Hispania alguien manda grabar
en piedra un verso suyo esperando la muerte.
Este es un legionario que, en un alba nevada,
ve alzarse un sol de hierro de entre los encinares.
Sopla un cierzo que apesta a carne corrompida,
a cuerno requemado, a humeantes escorias
con oro en las que escarban con sus lanzas los bárbaros.
Un silencio más blanco que la nieve, el aliento
helado de las bocas de los caballos muertos,
caen sobre su esqueleto como petrificado.
“Oh dioses, ¿qué locura me trajo hasta estos montes
a morir y qué inútil mi escudo y esta espada
contra un amanecer de hogueras y de lobos?
En la villa de Cumas un aroma de azahar
madurará en la boca de una noche azulada
y mis seres queridos pisarán ya la yerba
segada o nadarán en playas con estrellas”.
Sueña el sur el soldado y, en el sur, el poeta
sueña un sur más lejano, mas ambos sólo sueñan
en brazos de la muerte la vida que soñaron.
“No quiero que me entierren bajo un cielo de lodo,
que estas sierras tan hoscas calcinen mi memoria.
Oh dioses, cómo odio la guerra mientras siento
gotear en la nieve mi sangre enamorada”.
Al fin, cae la cabeza hacia un lado y sus ojos
se clavan en los ojos de otro herido que escucha:
“Grabad sobre mi tumba un verso de Virgilio”


Sin duda este poema presenta una fuerte unión en el espacio y en el tiempo. En el espacio porque une a un triste legionario, en el momento que ve su muerte cerca en Hispania, con Virgilio que a su vez está respirando sus últimos alientos en Bríndisi. En el tiempo porque nos une a nosotros con ellos, nos traslada hasta la escena con la detallada descripción del momento, el presagio de la muerte. No sé si la aparición de Virgilio en boca de un legionario es intencionada o no, aunque evoca a ese carácter del poeta como poeta del estado, en un sentido patriótico romano. No obstante parece más sencillo pensar que su aparición se debe a su importancia como únicamente poeta. A pesar de todos estos matices y como reflexión personal, me parece que el mensaje más profundo del poema es el de la unión de la vida con la literatura, que es lo eterno, lo que dura a través de los siglos y que permanece en el recuerdo de todo el mundo, y que aquí el legionario pide como último deseo cuando dice No quiero[…] que estas tierras tan hoscas calcinen mi memoria.

Os recomiendo que os leáis la poesía de Colinas, analicéis a fondo y observéis que en muchas ocasiones el mundo antiguo está más cerca de nuestra época de lo que a menudo creemos. Espero que os haya gustado mi primera entrada (quizás algo extensa para ser la primera). No dudaré en seguir escribiendo, aún hay mucho que contar (si os aburro ajo y agua jeje). Festina lente!
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Posted on 21:57:00 by Guiri de palo and filed under , , ,
El post de hoy se me ocurrió el otro día (ugh, tendría que entrecomillarlo un poco, fue hace un par de semanas como poco :P) en clase. Estábamos leyendo "Amores I I" de Ovidio, que viene a ser lo siguiente:

Arma gravi numero violentaque bella parabam
edere, materia conveniente modis.
par erat inferior versus–risisse Cupido
dicitur atque unum surripuisse pedem.
‘Quis tibi, saeve puer, dedit hoc in carmina iuris?
Pieridum vates, non tua turba sumus.
quid, si praeripiat flavae Venus arma Minervae,
ventilet accensas flava Minerva faces?
quis probet in silvis Cererem regnare iugosis,
lege pharetratae Virginis arva coli?
crinibus insignem quis acuta cuspide Phoebum
instruat, Aoniam Marte movente lyram?
sunt tibi magna, puer, nimiumque potentia regna;
cur opus adfectas, ambitiose, novum?
an, quod ubique, tuum est? tua sunt Heliconia tempe?
vix etiam Phoebo iam lyra tuta sua est?
cum bene surrexit versu nova pagina primo,
attenuat nervos proximus ille meos;
nec mihi materia est numeris levioribus apta,
aut puer aut longas compta puella comas.’
Questus eram, pharetra cum protinus ille soluta
legit in exitium spicula facta meum,
lunavitque genu sinuosum fortiter arcum,
‘quod’ que ‘canas, vates, accipe’ dixit ‘opus!’
Me miserum! certas habuit puer ille sagittas.
uror, et in vacuo pectore regnat Amor.
Sex mihi surgat opus numeris, in quinque residat:

ferrea cum vestris bella valete modis!
cingere litorea flaventia tempora myrto,
Musa, per undenos emodulanda pedes!


Lo que vendría a ser en castellano según la traducción de Juan Antonio González Iglesias:

Las armas y las guerras violentas me aprestaba
a cantar con solemne ritmo, asunto
adecuado a la métrica. Igual al primer verso
era el segundo. Pero se cuenta que Cupido
rio y le arrancó un pie a escondidas.
«Niño cruel, ¿quién te ha dado ese derecho
sobre el verso? Formamos los poetas
el tropel de las Piérides, no el tuyo.
¿Qué pasaría si Venus a la rubia Minerva
le arrancara las armas y la rubia Minerva
sacudiera en el aire las teas llameantes?
¿Vería bien alguien que reinara Ceres
sobre los bosques que hay en las montañas,
y que los campos fuesen cultivados
bajo el poder de la doncella armada
con el carcaj? A Febo el de hermosos cabellos
¿alguien le dotaría de lanza aguda,
mientras que Marte toca la aonia lira?
Niño, tus reinos son
grandes y en demasía poderosos.
¿Por qué, ambicioso, aspiras
a una posesión nueva?
¿Por doquier todo es tuyo? ¿Tuyo el valle
del Helicón? ¿Ni Febo ya siquiera
va a ser dueño seguro de su lira?
Cuando una nueva página
con el verso primero empieza bien,
debilita el siguiente mis impulsos.
Pero yo para un ritmo más ligero
no tengo materiales apropiados:
no un muchacho, tampoco una muchacha
de larga cabellera acicalada.»
Apenas acababa de quejarme
cuando él, abriendo su carcaj de pronto,
extrajo las saetas
para perdición mía fabricadas,
y sobre la rodilla, decidido,
curvó cual media luna
su arco combado y dijo:
«Toma poeta, tema para que cantes».
¡Desgraciado de mí! El niño tiene flechas
certeras. Yo me abraso, y el Amor
reina en mi corazón deshabitado.
Que nazcan, pues, mis versos con ritmo de seis pies,
y que en cinco se queden. ¡Adiós, guerras
feroces, y quedaos con vuestra métrica!
Ciñe tus rubias sienes
con mirto ribereño, Musa, tú que has de ser
cantada con un ritmo de once pies.

Pues bien, nuestro profe nos hizo especial hincapié en el aspecto travieso de Cupido en la frase "risisse Cupido / dicitur atque unum surripuisse pedem" y nos lo ilustró con el siguiente cuadro de Lucas Cranach el Viejo, "Venus y Amor como ladrones de miel". Antes de poner el cuadro, me gustaría dar cuatro pinceladas sobre el autor.

Lucas Cranach el Viejo fue un pintor del Renacimiento alemán ( 1472-1553). Cranach no es su verdadero apellido, sino que lo toma de su ciudad natal, Kronach.
Su obra presenta una gran influencia de la obra de Durero. Se pueden distinguir (a grandes rasgos) dos corrientes principales en su obra: una de desnudos seductores y otra como pintor de corte (con otras dos variantes: la temática religiosa y los retratos de corte).
Tuvo una gran amistad con Lutero.
Es considerado uno de los fundadores de la escuela del Danubio.

Como no os quiero aburrir más con los datos, os pongo ya esa imagen :D



Eirene pros hymas :D